martes, 21 de diciembre de 2010
Nunca digas nunca =)
Miré alrededor y sentí amor, me pregunté de dónde venía ese amor tan fuerte que me reconfortaba. A lo lejos pude observar al hombre que me amaba y que de la misma manera amaba yo. Nos cogimos de la mano y caminamos por la playa, el atardecer embellecía nuestro amor y reconfortaba nuestros sentimientos. Él me miró a los ojos y me dijo - cásate conmigo - en ese instante miré sus ojos que miraban con amor los míos y la respuesta salió sola de mis labios - sí -. Se arrodillo y tomó mi mano, la beso, puso en mi dedo un anillo y susurró -este anillo es señal de nuestra unión, Nolu mientras lo tengas seré tuyo y tu serás mía. Mi corazón parecía explotar, me calmé y le dije que nunca me lo quitaría. Te a... -dije, -amo- él terminó, me tomo entre sus brazos , me miró una vez más y nos besamos como si fuese la primera y última vez que lo hiciéramos. La noche nos arrulló con un dulce susurro y yo volví a casa, con el deseo de terminar la universidad para poder realizar mi deseo, fui a dormir y desperté con esperanzas de un mejor futuro.
sábado, 18 de diciembre de 2010
11
Caminaba! uno , dos , tres pasos. Podía escuchar sus pisadas que me aterrorizaban. 4,5,6...Se estaba acercando. Me moví hacía atrás y con mis ojos buscaba un refugio, a lo lejos vi un lugar que me podía servir. Llegué a la cueva aún escuchando sus pasos. Sólo quiero alejarme de esos pasos para siempre! esos pasos que me traen problemas y dolor. 7,8,9 esta atrás mío! volteé y lo vi a los ojos. Me miraba directamente y su sonrisa era tan irresistible como siempre. 10!, me dijo que lo siga otra vez. Siempre acababa todo en el número 10 yo lo seguía, pero esta vez decidí que seria diferente, que yo tomaría otra decisión y que un número 11 llegaría. 11 -dije- y como arte de magia sus pasos desaparecieron y llegó mi libertad.
viernes, 26 de noviembre de 2010
Caí otra vez
Sentí, te vi y pensé ¿caí otra vez? ¿Acaso no hay alguien a la vuelta de la esquina que quiera rescatarme de ese profundo vacío? Lo bueno es que no caí esta vez, pero tengo miedo de hacerlo la próxima vez que te vea. Realmente deseo no verte para no caer a ese agujero sin fin y sin respuesta.
domingo, 7 de noviembre de 2010
Ojos azules castaños!
Todavía recuerdo el primer día que vi tus ojos azules. Era martes y estaba en clases de la universidad (primer ciclo), la profesora llegó y me pidió que fuera a pedir la llave para utilizar la computadora. Me dirigí a la secretaría de traducción con la intención de regresar rápido, lo cuál no fue posible, ya que había gente esperando ser atendidas. Me paré a un costado, sin notar que al lado (en la sala de computación de traducción) estaba la directora del programa hablando con alguien en la puerta. Mi intención no era voltear, solamente quería esperar que Anita se desocupe para que me de la llave y así poder regresar a mi salón. Derrepente, sentí que debía voltear y así lo hice. Tengo esta imagen grabada en mi cabeza. Tú agarrado de la puerta, porque estabas dando clase, Luchi dandote algunas indicaciones y yo mirandote. El instante en el cuál nuestros miradas se encontraron fue fugaz, pero tus ojos azules y mis ojos castaños se unieron (al menos en mi cabeza) y sentía que en ese momento podía hacer todo, incluso sentí que aquella persona a la que amaba en ese tiempo era pasado para mí, sentí que tu eras yo y que yo era tú y sentí que el destino nos había unido. Todavía puedo saborear ese sentimiento dentro de mí y todavía puedo sentir tus ojos sobre los míos. No puedo decir que es amor, tampoco puedo decir que es deslumbramiento, ahora lo único que puedo afirmar es que veré tus ojos azules (aquellos ojos azules que hacen que me pierda en tu mirada)hasta el fin de ciclo y cuando acabe el ciclo y no los vea más, me sentiré perdida y te extrañaré, a tí y a tus ojos azules.
domingo, 24 de octubre de 2010
El día que decidí cambiar el mundo
Hace ya mucho tiempo, cuando no creía en Dios ni en la existencia de alguien superior que supuestamente está para salvarnos, me di cuenta que mi vida no tenía un propósito. Realicé que solo deseaba obtener de la vida cosas banales, sin importancia y que toda chica de 18 años quiere (ropa, zapatos, artefactos de última generación, al chico más lindo, etc) ¡Qué vida tan vacía, tan trivial, tan común!
Antes de seguir con esta historia dejenme aclara alguna de las razones por las que no creía en Dios. La primera es la pobreza. En este mundo hay personas que no tienen ni para comer, que están con una mano atrás y otra adelante y creen en Dios con tal efervescencia que me causaba cólera. En mi cabeza pensaba "pobres personas ellos creen que Dios les va a resolver sus ¡problemas! ¿Acaso no ven que a pesar de sus constantes oraciones nada cambia? ¿No entienden que nadie les va a ayudar?, y si en realidad hay alguien, ¿ no entienden que no le importan?. La segunda razón era el maltrato a los animales. Los animales para mi son seres indefensos ante el poder del hombre. Siempre que veía la cacería y asesinato de animales no podía evitar llorar (lo sigo haciendo) y gritar "¿Por qué dejas que les pase esto? ¡ellos también son seres!, ¡ también sienten!, ¡no tienen la culpa de nada! SI EXISTIERAS, ESTO NO SUCEDERÍA TODOS LOS DÍAS, ERES UN FARSA, UNA MENTIRA".
Durante ese tiempo, en el cuál no me importaba SU existencia, conocí a una persona que me cambió la vida. Al comienzo solo fuimos amigas, yo la escuchaba y respetaba sus creencias, al igual que ella hacía lo mismo. Luego de un tiempo empezó a decirme que Dios es lo más maravilloso que existe en esta tierra, para lo cuál yo empece a sentirme un poco fastidiada, ya que no era la primera vez que alguna amiga había intentado lograr que yo acepte a Dios en lugar de negarlo con todas mis fuerzas. A diferencia de mis otras amistades, ella logró que volviera a pensar en su existencia y a cuestionarme si no estaba malinterpretando todo. Me explicaba a Dios de tal manera que empece a amarlo poco a poco en mi interior, aunque por fuera solo reía.
Y así llegamos al día que decidí cambiar el mundo. Yo ya amaba a Dios, ya entendía que el no tiene la culpa de nada, que los culpables somos los humanos. Pero no lo aceptaba. No me acuerdo exactamente la fecha pero era de noche y estaba en mi casa (antes de mudarme) Me acosté temprano y dormí . En este sueño alguien me habló y me dio a entender que tenía que aceptar que lo amaba y que con él en mi corazón lograría muchos de mis sueños para con el mundo. Desperté con el corazón exaltado, una lagrima en mi rostro y un pensamiento en mi cabeza "CREO EN DIOS". Esa noche me di cuenta que con solo llorar y lamentarme no lograría cambiar nada, tenía que actuar y enfrentarme a la dura realidad del mundo de las injusticias, donde defendería a los más débiles.
Yo se que estoy destinada para cambiar algo, lo siento dentro de mí cada vez que habló con él y lo sé porque se lo prometí, prometí que no sería simplemente una más y que si mi vida se va con ese propósito no me importará, ya que yo ya decidí cambiar el mundo!. ¿Lo has decidido tú?
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